CRISTINA PIÑA nos invita a viajar a LA ISLA, su colección para Otoño-Invierno 2018/19, mágica, dirigida a una mujer magnética y cautivadora, como el paisaje acuático que nos rodea.

Mauren, vive en nuestro paraíso azul, a medio camino entre los fondos marinos y la arena blanca con enormes caracolas. Tiene raíces marinas y mirada plateada como el mar que la rodea.

Ella mira al frente, la brisa mueve su pelo y el ambiente sabe a sal. El mar es de un color brillante y el sol centellea sobre las olas haciendo que los destellos le cieguen.

Se adentra lentamente en el mar. El agua está en ese punto justo refrescante pero no frío. Se sumerge y mientras bucea ve como la luz del sol atraviesa las olas para hacer aún más mágica la vida subacuática de LA ISLA. Poco a poco, nota como una corriente brillante la envuelve mientras sigue buceando hasta el azul más profundo rodeada de pequeñas criaturas fascinantes.

En esta atmósfera onírica descubrimos una sintonía perfecta entre el prêt-à-couture más seductor y las novias que pasean sutiles, elegantes y delicadas.

Mauren viste georgette, muselina, crepé, tul y terciopelo de seda, le gusta abrigarse con mohair y plumas, y adornarse con encajes de valencienne. Lleva bordados oceánicos hechos a mano con paillettes, perlas y cristales Swarovski que reflejan la vida submarina, como el estampado creado para la colección.

La paleta de color recrea el trayecto de la arena blanca al océano más profundo, encontrándonos con alguna pincelada coral intenso.